La IA prepara. El consultor decide.
La revisión humana no es una frase de marketing. Debe traducirse en estados, permisos y bloqueos verificables. Preparar un texto, incorporarlo al documento, aprobar una versión y entregarla son acciones diferentes.
Antes de ejecutar
La operación debe declarar finalidad, cliente, proyecto, fuentes y contexto autorizado. También debe mostrar qué información queda fuera. Así se reduce el riesgo de mezclar ámbitos o utilizar documentos que no corresponden al encargo.
Durante el borrador
- Registrar modelo, instrucciones y versión del esquema.
- Conservar las fuentes disponibles.
- Distinguir hechos, inferencias y soporte ausente.
- Mostrar consumo y límites antes de una operación con coste.
- Evitar porcentajes de confianza que no proceden de un modelo validado.
Antes de aprobar
El revisor comprueba variables, fuentes, afirmaciones sensibles y cambios. Si falta evidencia, el borrador puede conservarse como no sustentado, pero no debe alcanzar un estado aprobado.
Acciones que no deben delegarse
La IA no envía correos, aprueba hallazgos, decide aplicabilidad jurídica, emite facturas ni entrega documentos. Una automatización puede preparar el siguiente paso; la consecuencia externa requiere permiso, estado e idempotencia.
Auditoría útil
El registro debe permitir reconstruir la finalidad, las fuentes, el resultado, los cambios del revisor y la aprobación. No necesita copiar datos privados en analítica agregada ni registrar tokens o secretos.